EL ORIGEN DEL HOMBRE, SEGÚN LEYENDA DE LA NUEVA ERA

¿Alguna vez te has preguntado cómo es que Dios sacó a la mujer de la costilla del hombre? Existe una leyenda acerca de nuestro verdadero orígen que se asemeja al génesis de la biblia, pero le da una interpretación diferente a lo que se lee en un sentido literal, de hecho, lo explica con conceptos filosóficos muy interesantes pero que encajan perfectamente, y que le dan un nuevo, claro y profundo sentido.

La leyenda

Érase una vez un paraíso donde solamente existía el amor, la luz, la paz y la verdad, en ese lugar, habitaban seres de inigualable belleza, ellos jamás habían conocido la oscuridad o la maldad. Estos seres eran espíritus de luz, como ángeles, y su apariencia no era ni femenina ni masculina, estaban conformados por siete energías esenciales, siete poderes, eran los hijos del Dios del séptimo cielo y lo obedecían en todo como niños, estaban sujetos a las leyes divinas, en su mundo no existían los polos de opuestos, ni el día ni la noche, ni luz ni obscuridad, solo la eternidad, un eterno presente sin tiempo.

Un día, Dios pensó que sus hijos eran como el, menos en una cosa: No poseían el poder de ser creadores, no poseían imaginación, pues al no conocer lo que era el bien o el mal, ni la luz ni la obscuridad no tenían puntos para compararse y conocerse a sí mismos como luz. Por esa razón ellos solamente obedecían a su Padre, así que Dios decidió que ya era momento de que se conocieran a sí mismos experimentando lo que no eran, a esto lo llamo contraste.

Para lograrlo, El Dios del séptimo cielo decidió dividir a sus hijos, y dijo: “Lo perfecto lo dividiré en dos partes, cada una poseerá la mitad de las siete energías esenciales, solo serán perfectos de nuevo cuando logren volver a ser UNO por sí mismos, sin mi ayuda”. Luego hizo caer a sus hijos en un sueño profundo, y de cada uno saco una parte y la colocó afuera, y a las partes las llamó hombre y mujer.

Con la división, comenzó un proceso, se habia creado el primer par de opuestos, el hombre y la mujer, Dios sabía que desearían estar de nuevo juntos, pero antes de eso les advirtió que si querían unirse de nuevo, debían salir del paraíso para ir a otro lugar donde existía algo llamado contraste, la cual ellos no conocían, además tambien existía la muerte ya que ellos jamas volverían a ser los mismos.

Después de pasado un tiempo, de repente, la hembra concibió un deseo, esta fue la primera concepción de la mujer ya que ella era la portadora de la creatividad del ser que era uno, lo que deseo fue volver a ser uno tal como eran antes de la división, ya que con el tiempo había empezado a olvidar lo que se sentía. Así que, en realidad, la división les permitió experimentar algo diferente: un deseo propio.

Después de sentir por primera vez ese deseo, la mujer se lo comunicó a su otra mitad y ambos coincidieron en el deseo. Las partes decidieron salir del paraíso, un nuevo mundo estaba ante ellos.

Para logar unirse de nuevo, las partes debían conocerse, en un mundo de contraste, de luz y oscuridad, reconociendo lo que son y lo que no son, reflejándose en la luz y en la oscuridad, al hacerlo, poco a poco irían logrando manejar su poder creador, lo que son, recuperando así su energía esencial completa, a tal punto que entendieran que hombre y mujer son uno solo, aun cuando aparentemente se creyeran tan diferentes debido al contraste.

El lugar que fue creado como un campo de entrenamiento para ellos, una realidad virtual, fue llamada tierra y fue creada por el Dios del séptimo cielo en un instante, pero que en la relatividad de la tierra le tomo millones años, para formar maquinas perfectas hechas especialmente para alojar los espíritus femenino y masculino. Así fué como el hombre inició su recorrido de vuelta a su unicidad divina.

Al hijo de Dios, se le dieron leyes, los parámetros de la realidad virtual en la que entraron, una de ellas es que no pueden dejar la realidad virtual para volver al paraíso, hasta que no se hayan unificado en cada cuerpo cada una de las energías 7 esenciales, si en el proceso se niegan a seguir jugando el juego, pueden hacerlo, pero quedaran en un lugar que no es ni la realidad virtual, ni el paraíso, sino un lugar de espera.

Necesitaran un periodo de descanso del juego para asimilar mejor la integración de sus energías esenciales, antes de seguir jugando, se hará un reseteo donde conservaran las esencias integradas, pero no el recuerdo del juego pasado, comenzaran un nuevo juego desde cero, así la experiencia será más efectiva y esto acelerará su momento de reunificación absoluta. A estos periodos de descanso se los llama muerte en la tierra.

A medida que se va experimentando en la tierra, el ser va haciéndose cada vez mas consciente de lo que en verdad es, sus energías se unifican poco a poco, al hacerse consciente va despertando, cuando lo hace comprende hacia donde va, este proceso de ir y venir del juego se llama reencarnación, ya que cada vez se toma un cuerpo nuevo.

Este proceso se repite hasta que se logra la reunificación de las siete energías esenciales y el reconocimiento del sí mismo, en ese momento el deseo queda satisfecho, y el ser unificado vuelve al paraíso.

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