LA SEXUALIDAD SAGRADA

En días pasados escuchaba a un sexólogo especialista en la materia, quien hablaba de como la energía sexual es algo que abarca todo el cuerpo, y pude darme cuenta más tarde, de que yo había estado experimentando algo en relación a esa idea. Cuando nos sentimos desidentificados de nuestra parte sexual, ocurre que no nos damos cuenta de como esta energia es algo que no solo involucra nuestros genitales, me di cuenta de que es muy importante para nuestro bienestar en general, sentir que somos también esa energía sexual, que podemos sentirla no solo como la excitación sexual que sentimos al estar en pareja, sino como una sensación en todo el cuerpo que nos conecta con la vida, con el amor hacia nosotros mismos, con el gozo de estar vivos, al sentir esta energía y aceptarla plenamente empecé a experimentar todas estas sensaciones con mayor intensidad, es una sensación que puede mantenerse a diario y que creo puede seguir creciendo, es sentirse inundado en cada célula por esa energía que es la que produce vida. Esta sensación se convierte en un estado de sentirte contigo mismo.

El origen de la desidentificación

Creo que el origen de la desidentificación se relaciona con la cantidad de tabúes que existen alrededor de la sexualidad, en realidad son pocas las personas que hablan de sexualidad, escuchas a la gente hablar de autoestima, de amor, de pasión por la vida, pero no se habla de sexo en estas charlas, no se habla de la conexión entre la sexualidad o la energía sexual, con estos estados del ser humano, y realmente eso ocasiona esta desconexión, vemos el sexo como algo placentero, indispensable para la vida, pero no sentimos que nosotros somos tambien esa energia enorme que produce la vida,  el sexo es algo de lo que no se habla mucho, entonces se convierte en algo que se esconde, y que esta apartado de las cosas que buscamos como la paz, el equilibrio, la fuerza, la abundancia, etc., cuando en realidad la energía sexual es parte de nosotros mismos y esta en eso que buscamos y sin ella no podríamos alcanzar las cosas que soñamos.

La forma en la que tenemos sexo

La forma en que tenemos sexo, o en que no lo tenemos, influye en nuestra vida, la vida sexual es una proyección de  nosotros, es un campo de la vida donde podemos vernos a nosotros mismos, donde podemos integrarnos con nuestra pareja para así poder equilibrar nuestras energías masculina y femenina, Yin y Yang, al intercambiar la energia con la otra persona, podemos tener mayor equilibrio, el hombre puede hacerse mas sensible por ejemplo, la mujer en cambio puede hacerse mas fuerte, mas valiente de lo que ya es. La sexualidad es una puerta hacia la evolucion y la conexión con nosotros mismos cuando se hace en conexion emocional con la pareja, de igual manera, aquellos que no desean intimidad sino sexo, al estar en el acto sexual, crean mayor aislamiento dentro de si mismos.

Es importante sentir a la otra persona, conectarte mirándose a los ojos, hacerlo despacio sin apuros soltando todo lo demas en ese momento tal como cuando se entra en la meditación, entregados plenamente a ese tiempo para los dos. La sexualidad puede convertirse en un acto sublime de unión con uno mismo, y con otro ser, es una comunión sagrada.

El orgasmo

Algo muy importante es la forma como llegamos al orgasmo y como lo experimentamos, deberíamos llegar sin apuros, alargando ese momento lo más posible para darnos amor por más tiempo, ya que el orgasmo no es la finalidad principal del sexo sino más bien la conexión intima, de esta forma es más fácil sentir un orgasmo en todo el cuerpo, cuando se hace apresuradamente y con la impaciencia propia de la mayoría, el resultado es un orgasmo que ocurre principalmente en los genitales, esto pasa porque la energía no sube, sino que está estancada en la parte baja. Cuando por ejemplo tenemos sexo con alguien que no conocemos, es muy dificil lograr una verdadera intimidad, estos orgamos tienden a darse solo en la parte baja y no en todo el cuerpo, es decir, que la calidad del placer es menor. La forma en que tenemos nuestros orgasmos, está relacionado con nuestro estado de conciencia, al ir conectándonos con la energía divina, e interna en nosotros, ella naturalmente sube.

Podemos trabajar espiritualmente, reprogramar nuestros patrones de pensamiento, purificarnos y abrirnos al amor, y la energía vital ira tomando normalmente su curso hacia arriba, pero la práctica sexual debe cuidarse para ayudar en este proceso, de la misma forma, si una persona tiene ya elevada su energía puede ayudar a otro, si este está dispuesto a elevarla también, de lo contrario estar con personas promiscuas o muy negativas nos puede bajar la energía. Por cierto, sexualidad nos puede ayudar a subir o a bajar nuestra vibracion dependiendo de cómo la vivimos. La vibracion está directamente relacionada con la forma en como nos relacionamos sexualmente con nuestra pareja.

 

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