RECONECTAR CON EL SER

Reconectar con el ser es hacernos conscientes de lo que somos, conocer en primer lugar nuestra naturaleza esencial, saber que somos seres de luz, chispas divinas dentro de un cuerpo físico o como decía el religioso y filósofo Francés, Teilhard de Chardin, “No somos seres humanos teniendo una experiencia espiritual, somos seres espirituales teniendo una experiencia humana”.

Podemos hacer un pequeño ejercicio que consiste en cerrar nuestros ojos, respirar y comenzar a imaginarnos a nosotros mismos en un lugar donde nuestro cuerpo es todo de luz,  en un lugar que es nuestra casa, donde la muerte no existe porque somos eternos, y desde ese lugar decidimos venir a la tierra a tomar un cuerpo f’isico con la finalidad de lograr tener la experiencia humana, sometidos a leyes físicas que nos facilitan ciertos tipos de aprendizajes. A partir de esta visualización podemos comenzar a hacernos conscientes de que somos seres de luz que habitamos en cuerpos humanos.

Reconectarnos con el ser es lograr establecer una comunicación con nosotros de forma tal que podamos tener acceso a ese potencial de luz y eternidad que en realidad somos, a esa luz que es amor, perfección y belleza.

Al reconocer esta realidad espiritual de lo que somos, es cuando comenzamos un camino de reconexión con el ser, abrimos nuestro corazón a lo que somos, establecemos una comunicación interior y comenzamos a escucharnos, comprendemos que reconectar es tomar un camino de transformación, ya que al escucharnos comenzamos a corregir todas esas creencias limitantes, pensamientos, emociones que son programas instalados en nuestra mente, por así decirlo, desde nuestras familias, desde la sociedad, las modas, pero que nada tienen que ver con lo que realmente somos.

Al vivir desde lo que creemos que somos, y no desde nuestro ser interior, sentimos que nos falta algo más, tratamos de llenar nuestras vidas con cosas materiales, perseguimos el éxito, el dinero, la casa, la familia, pero si desconocemos nuestra verdadera naturaleza nada de lo que tenemos o logremos es suficiente, simplemente porque nos falta esa conexión con el amor universal que es lo que en realidad somos. Muchas personas se convierten en máquinas autómatas sin amor, sin alma, hacen las cosas pero no construyen, tienen familia, pero no un hogar, cuando se desconectan de su parte espiritual no ponen amor en lo que hacen. Tampoco conectan con su verdadero propósito, el que establecieron al venir a la tierra en primer lugar.

¿Qué podemos hacer para reconectarnos?

En primer lugar, hacernos conscientes de la verdad: “Conoced la verdad y ella os hará libres”

Somos Luz, somos uno.

¿Libres de qué? De todas las mentiras que creemos de nosotros mismos, por ejemplo: decimos que no podemos porque desconocemos nuestro poder, nuestro potencial verdadero, sentimos que no valemos porque no sabemos nuestro valor. Pensamos que vivimos en escases porque no estamos conscientes de nuestra abundancia. Etc., y según pensamos así vivimos porque las leyes no cambian por desconocerlas, y atraemos lo que pensamos porque somos seres poderosos, pero sin real consciencia de eso.

En segundo lugar, trabajar para establecer esa conexión a través de la meditación o técnicas para estar presentes como el mindfulness, para ir haciéndonos autoconscientes de todos esos patrones e ir borrándolos, limpiándolos, y sustituyéndolos por la verdad y la luz en la consciencia, trascendiendo poco a poco nuestras limitaciones y patrones de pensamientos y emociones distorsionados.

Reconectar con nuestro ser es dejarnos guiar por nuestra verdadera naturaleza, es fluir con la vida, es entregarse al amor, a nuestro propósito, es empezar vivir en facilidad, felicidad y abundancia.

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