PORQUÉ NO SE REALIZAN ALGUNOS DESEOS

Hace algún tiempo escribí un artículo acerca de cómo la ley de atracción funciona para atraer aquello que es vibratoriamente similar a nosotros, nos ofrece la posibilidad de enfocamos en lo deseado y subir vibración con pensamientos y afirmaciones positivas, de esa forma podemos lograr lo que deseamos.

Sin embargo, aun cuando sentimos que hemos estado trabajando para lograr lo que tanto deseamos, a veces, terminamos atrayendo a nosotros lo que no queremos, ¿entonces porque parece que la ley de atracción no funciona a veces como quisiéramos?, en este artículo, voy a explicar lo que he sentido al respecto.

Como seres creadores tenemos una gran cantidad de energía a nuestra disposición, para crear según nuestros pensamientos y sentimientos, podemos enfocarnos en tener pensamientos positivos, pero estos siempre dependen del sentimiento, por ejemplo, si estamos tristes o tenemos miedo es más difícil pensar de forma positiva, por ello es más poderoso el sentimiento.

Los sentimientos tienen su origen en las creencias o pensamientos, si los pensamientos son conscientes, como, por ejemplo, tengo miedo porque pienso que estoy enferma, en ese caso el sentimiento cambia cuando voy al doctor y verifica que estoy sana, entonces me siento segura y feliz. El pensamiento detrás de la emoción desaparece transformando la emoción de inmediato. Sin embargo, a veces mis emociones no obedecen a un pensamiento consciente, quizá me siento triste o enojada y no entiendo porque, todo está aparentemente bien.

Lo que ocurre es que en el subconsciente tenemos creencias grabadas, cosas aprendidas de nuestros padres, herencia del sistema familiar, vivencias que nos han marcado, etc., esas creencias si son de baja vibracion, generan emociones de baja vibracion, contrarias a lo que tanto añoramos, por lo tanto, no se manifiesta, aunque lo imaginemos constantemente, en el fondo no nos lo creemos, seguimos castigándonos, aún no hemos visto nuestras sombras.

El sentimiento es un creador de nuestra realidad mucho más poderoso que el pensamiento, por ejemplo, puedo desear tener una relación de pareja maravillosa y pensar en ello, hacer afirmaciones y llegar a creer y pensar que esa persona llegará a mi vida, pero si mi autovaloración y confianza no estan fortalecidas, lo que desde el sentimiento estoy creando o afirmando es que no soy lo suficientemente buena, merecedora de ese amor que deseo, la pareja llegará, pero puede que sea más un reflejo de mi sentimiento que de mi pensamiento, es decir, en este ejemplo, seria una persona que tampoco se valore a sí mismo, se encuentran dos personas que esperan recibir del otro el amor que ellos mismos no son capaces de darse. Si yo no soy capaz de amarme, no siento amor, si no siento amor, no puedo atraer a alguien que me ame. Esto puede ser originado por una madre o padre que tenía una autovaloración muy baja y nosotros aprendimos a sentirnos de la misma forma para poder sentirnos amados porque así sentíamos la empatía con nuestros padres, se genera una lealtad invisible a las creencias del sistema familiar.

La ley de atracción funciona en base a lo que realmente sentimos seamos o no consciente de ello, así que debemos asegurarnos de cambiar eso primero antes de poder manifestar eso que deseamos.

El apego al deseo

Una de las señales claras a las que debemos prestar atención para comprender si nuestros deseos estan en la vía correcta para manifestarse, es el apego al deseo, esto es señal de que el sentimiento detrás del deseo no es sano. El deseo con apego tiene cierto componente obsesivo, sentimiento de que algo nos falta, no tenerlo nos entristece, nos enoja, nos genera ansiedad, entonces el deseo es también una gran necesidad. Si esos sentimientos estan presentes al desear algo, es muy posible que detrás de mis pensamientos existan creencias contrarias a lo que estoy deseando manifestar.

Si vamos más allá de lo que sentimos a nivel consciente y entendemos esas necesidades que deberíamos cubrir nosotros mismos y no lo estamos haciendo, podemos trabajar en nosotros para lograr llenar esos vacíos, cambiando creencias y así desear sin apego, al lograr cambiar el sentimiento interno hacia nosotros mismos por sentimientos positivos y que nos empoderen, inmediatamente subimos vibración, para ello debemos conocernos.

Los deseos también deben ser realistas, al final, la perfección no existe, existe el equilibrio que nos permite amar lo imperfecto, saber quienes somos y estar bien con nosotros y con todo a nuestro alrededor.

Al vivir libres de apegos tenemos la libertad para hacer las cosas porque las amamos, disfrutamos el presente, la vida en si misma, esto ocurrhe cuando nosotros hemos madurado y llenamos nuestras propias necesidades desde el adulto en nosotros hacia el niño o niña que es vulnerable.

Es un proceso de crecimiento interior, desde ese estado, nuestros deseos se realizan con mayor facilidad porque estan libres de apegos, eso hace que no tengamos miedo a no realizarlos, que los sintamos y permitamos que naturalmente la vida los atraiga hacia nosotros.

Pasos para lograr los deseos:

1.- Observar el deseo y preguntarnos si ese deseo tiene apego, si nos causa angustia, tristeza o ansiedad el no tenerlo. Observar en nosotros cualquier otro sentimiento negativo, sin juzgar nada.

2.- Aceptar todo aquello que descubrimos dentro de nosotros, patrones de conducta, pensamiento, sentimientos, los aceptamos como parte de nosotros, dándoles un espacio donde es natural que se presenten sin juzgarlos.

3.- Si el deseo es con apego, nos preguntamos porque tenemos miedo a lograr aquello que deseamos.

4.- Preguntarnos si nuestros padres, lograron ese deseo o si quizá se quedaron añorando eso en sus vidas. De ser así, es beneficioso hacerse consciente de que honrar a los padres consiste en lograr ser lo que nosotros somos, no lo que ellos fueron, lo que son o lo que lograron. Se aconseja realizar una terapia de constelaciones familiares.

5.- Una vez identificadas estas creencias inconscientes, será más fácil cambiarlas por nuevas creencias que nos empoderen.

6.- Una vez que el apego va desapareciendo será más fácil que el deseo se haga realidad.

La naturaleza de los deseos

Los deseos son para realizarlos, es una forma en la que nuestra alma nos empuja a sanar, porque hasta no hacerlo es difícil vivir los deseos de forma satisfactoria, incluso si los realizamos. Entonces lo importante es lo vivido en el camino hacia el cumplimineto del deseo, ese camino es el que nos hace crecer, el logro es importante pero no lo mas importante, las cosas que obtenemos son muchas veces pasajeras pero el crecimento interior dura por siempre.

Debemos empezar a darnos cuenta de que si conectamos con los deseos de nuestro corazón, ellos son promesas para el futuro, estan allí porque son parte de nosotros que hemos venido a vivir, confiar en ello es confiar en la vida, se trata de permitirnos que la vida nos de las cosas que son realmente para nosotros confiando en lo que ocurra, mientras hacemos todo lo posible por lograr esas cosas en nuestra vida, si todos estos elementos estan presentes, lograremos manifestar nuestros deseos de manera fácil y fluida para vivir en abundancia. Eso es prosperidad.

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